





El Shih-Tzu es una raza pequeña originaria del Tíbet, conocida por su carácter amigable y su aspecto encantador. Su nombre, que significa ‘perro león’ en chino, refleja su asociación con la nobleza, ya que fue criado como compañero de la realeza china. Este perro es famoso por su pelaje lujoso y su naturaleza afectuosa.
Entre 4.5 - 8 kg
Pelaje largo, denso y liso
10 - 16 años
Entre 20 y 28 cm
Es un perro pequeño, con una altura que varía entre los 20 y 28 cm a la cruz, y un peso que oscila entre los 4.5 y 8 kg.
El Shih Tzu tiene un pelaje largo, denso y liso, que puede crecer hasta el suelo si no se recorta. El pelo puede presentarse en una variedad de colores, como blanco, dorado, marrón, negro o combinaciones de estos. Su pelaje requiere cuidados intensivos para evitar enredos y mantenerlo en buen estado.
El cuerpo del Shih Tzu es compacto y sólido, con una espalda recta y una constitución robusta a pesar de su pequeño tamaño.
Tiene una cabeza ancha y redondeada, con una expresión dulce y una cara corta. Su hocico es pequeño y chato, lo que le da una apariencia de «cara aplastada» o braquicefálica.
Los ojos son grandes, redondeados y oscuros, lo que le da una mirada expresiva y tierna.
La cola es larga y está bien cubierta de pelo. Se lleva enroscada sobre la espalda, lo que añade elegancia a su apariencia.

El Shih Tzu es un perro afectuoso, elegante y de buen carácter, ideal para quienes buscan un compañero cariñoso y tranquilo. Aunque requiere cuidados especiales, sobre todo en lo que respecta a su pelaje y su higiene facial, es una raza que recompensa con su lealtad, alegría y sociabilidad. Perfecto para la vida en espacios pequeños y excelente con familias, este «perro león» es una mascota encantadora y fácil de amar.



El Shih Tzu es ideal para personas mayores o familias que buscan un perro de compañía. Su tamaño compacto lo hace perfecto para la vida en interiores, adaptándose fácilmente a apartamentos o espacios pequeños.
El Shih Tzu necesita mucho contacto con su familia y no disfruta quedarse solo durante largos períodos. Si se le deja solo por mucho tiempo, puede desarrollar ansiedad por separación.
El Shih Tzu generalmente se lleva bien con los niños, aunque su pequeño tamaño requiere que se le trate con cuidado. Es un perro paciente y tolerante, lo que lo convierte en una excelente opción para familias.
El cuidado del pelaje del Shih Tzu es fundamental. Si se mantiene largo, requiere cepillados diarios para evitar enredos y nudos. Muchos dueños optan por cortes de pelo más cortos para facilitar su mantenimiento. Además, los baños regulares y las visitas a la peluquería canina son esenciales para mantener su pelaje en óptimas condiciones.
Aunque el Shih Tzu no es una raza extremadamente activa, necesita paseos diarios y tiempo de juego para mantenerse en forma y saludable. Le gusta caminar y explorar su entorno, pero no requiere grandes cantidades de ejercicio.
Debido a su cara chata, el Shih Tzu puede tener problemas oculares, como irritaciones, y es propenso a la acumulación de lágrimas, lo que puede manchar el pelo alrededor de los ojos. Es fundamental limpiar su cara regularmente para evitar estos problemas.
Como raza braquicefálica (de cara chata), el Shih Tzu puede tener problemas respiratorios y dificultades para regular su temperatura corporal. Es importante evitar el ejercicio excesivo en climas calurosos y mantenerlo en un entorno fresco. También puede ser propenso a problemas dentales y de la piel, por lo que se recomienda llevarlo al veterinario regularmente para su cuidado.




El Shih Tzu es famoso por su afecto y devoción hacia su familia. Disfruta pasar tiempo con sus dueños y se convierte en un excelente perro de compañía, siempre encantado de recibir cariño y atención.
El Shih Tzu es generalmente muy amigable tanto con las personas como con otros animales. Aunque puede ser algo reservado con los extraños al principio, suele ser sociable y se lleva bien con otros perros y mascotas.
A pesar de su tamaño y naturaleza tranquila, el Shih Tzu es un perro juguetón y activo. Disfruta de los momentos de juego, siendo muy divertido y entretenido.
Aunque es muy afectuoso, el Shih Tzu también puede ser independiente y algo testarudo. Esto puede hacer que el entrenamiento requiera paciencia y consistencia.
En general, el Shih Tzu es una raza tranquila que no tiende a ladrar en exceso, lo que lo convierte en una excelente opción para la vida en apartamentos.